Las fantasías sexuales son más comunes de lo que podemos pensar, incluso aquellas personas que dicen no tener sueños eróticos también tienen sus deseos sexuales. Otras de las discusiones más habituales es saber si tanto hombres como mujeres cuentan con las mismas fantasías y, es cierto, que algunas se comparten, pero otras son únicamente del sexo femenino.

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Tener los famosos sueños húmedos nos permite imaginar absolutamente todo lo que se nos pase por la cabeza sin privarnos de nada y sin ser juzgados por los tipos de sueños eróticos que tengamos. Aunque en alguna ocasión nos gustaría compartirlo con nuestra pareja para cumplir alguna de las fantasías sexuales. Eso sí, no todos los deseos sexuales son posibles de hacer realidad y es importante saber dónde están los límites.

A diferencia de los hombres, las mujeres suelen tener una fantasía mucho más detallada y le dan importancia a la historia y al argumento, saber por qué se ha llegado a ese punto y recrearlo paso a paso para que la excitación sea mayor, al igual que su realidad. Por norma general, el papel de la mujer en sus propias fantasías es de chica pasiva, en lugar público y con una persona desconocida con quien no existe confianza.

Las fantasías sexuales se pueden tener de todas las clases que se ocurran, más simples o complejas, inocentes o perversas, según cada mujer. De todos modos, vamos a hablar de las más comunes en el sexo femenino.

Fantasías sexuales más habituales

No quiere decir que compartas las mismas fantasías que el resto, e incluso habrá algunas que ni tan siquiera se te hayan pasado por la cabeza o creas que hay otras fantasías mejores que hemos pasado por alto, pero lo que debes saber es que todas las mujeres tienen sus propias fantasías.

-Alumna-Profesor: No es sólo el sexo masculino quien fantasea con disfraces de uniformes de colegio, las chicas se dejan llevar por la historia y jugar al rol del poder y de la chica inocente que se siente deseada por alguien “mayor”.

-Sexo con un extraño: Decirle a tu pareja que tu deseo es tener relaciones con un extraño quizás no es la mejor idea para continuar manteniendo sexo y tampoco será exactamente lo que quieras explicarle, pero que te sorprenda algún día de manera imprevista y se deje llevar por la pasión es una de las fantasías sexuales que más tienen las mujeres, ya sea en casa o en cualquier lugar en el que no se lo espere.

-Trío con dos mujeres: Se acabaron los mitos. Es el deseo por excelencia de los hombres, pero no sólo de ellos. Las mujeres también se lo han planteado alguna que otra vez, aunque sea sólo en su mente. Que a la mujer le guste esta fantasía se debe a que les gusta ver como se excita su pareja al ver a dos mujeres tocándose, sin embargo, que a él no se le ocurra tocar a esa tercera persona. Una vez que se haya cumplido el objetivo de excitar al hombre volvéis a ser sólo dos personas muy pasionales.

-Ella dominando: Se dice que a las mujeres les gusta un hombre que pueda con ellas y que dominen la situación en todo momento, algo totalmente cierto y es otras de las fantasías, pero de vez en cuando también quieren ellas sentirse en lo más alto del poder y controlar todo a su antojo.

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-Exhibicionismo: Es una de las cosas más deseadas por la mujer y a la vez más vergonzosa. Cuando hablamos de esta fantasía sexual, por lo general se refiere a exhibicionismo con su pareja, una manera de excitarle y preparar la situación antes de una sesión de sexo. También puede ir dirigido a un extraño, un vecino o alguien con quien simplemente se pueda divertir para ver su reacción.

-Vouyerismo: Observar sin ser observado. La curiosidad es algo innato y ver desde una zona de confort a una pareja teniendo relaciones sexuales es otra de las fantasías sexuales de la mujer. Espiar a alguien en un parque o por una ventana sin ser vista es una situación que produce placer y excitación.

Estas son algunas de las fantasías sexuales más habituales de las mujeres, una mente más perversa de lo que los hombres se piensan, la única diferencia es la manera de sentirlo y de enfocarlo. Pero en cuanto a deseos y a pensar en el sexo, hombres y mujeres tienen las mismas ganas.